martes, 26 de marzo de 2013

CHARLIE MARLOW Y LA RATA GIGANTE DE SUMATRA

Hola amig@s.
 
Otra vez cumpliendo una deuda pendiente, que hago además con gran placer.
 
Hoy volvemos a hablar de un viejo amiguete de este blog, Alberto López Aroca. En su día pusimos nuestro granito de arena para promocionar el proyecto de un libro llamado "Charlie Marlow y la Rata Gigante de Sumatra". Gracias al apoyo de muchos amigos el libro llegó a buen puerto y no solo eso. Alberto ya está inmerso en la pronta publicación de Náufragos de Venus, que si bien no es propiamente una continuación sí que continúa la trama iniciada en el primer libro.
 
 
 
Esto es algo que debía haber hecho tiempo atrás, así que ahora se me añade otra complicación. Ya se han hecho excelentes reseñas sobre este libro, algunas de las cuáles podéis leer aquí. ¿Qué puedo aportar que no se haya dicho ya? No gran cosa pero voy a tratar de dar mi impresión sobre la obra.
 
Alguna vez dije en el grupo de Facebook de PROYECTO PULP que Alberto López Aroca es el P.J. Farmer español. He visto con agrado la misma comparación en alguna reseña por ahí, eso significa que no soy el único loco que lo piensa. Debo decir que después de leer la novela de Charlie Marlow y La Rata Gigante de Sumatra me han entrado dudas de que P.J. Farmer no sea el Alberto López Aroca americano.
 
 
 
Al estilo de lo que hace Allan Moore en la Liga de Caballeros Extraordinarios, en la que cada viñeta es una referencia a aventuras anteriores de los héroes o de tantos otros personajes que están o se les intuye. Aquí es lo mismo, continuos guiños al lector avezado que reconocerá pistas de Los Vengadores, The Phantom, King Kong (en este último caso es algo más que una pista) o tantos otros héroes y heroínas de la ficción.
 
Pero la cosa no queda ahí. No es simplemente una aparición interminable de cameos sin ton ni son. No señor, nada más lejos de la realidad. Está todo bien atado y bien hilvanado para que, parafraseando al Gran Wyoming, todo encaje como un gran puzzle sideral.
 
 
 
A grosso modo podríamos definir esta obra como un crossover entre "El Corazón de la Oscuridad" de Joseph Conrad y las novelas de Sherlock Holmes escritas por Conan Doyle. Lecturas que si bien no son ni mucho menos indispensables para disfrutar de la novela seguro que te añadirán otra dimensión a los muchos detalles que se esconden entre líneas. Un elenco de secundarios digno de una superproducción de Hollywood en su época dorada. Mención aparte hay que hacer de los villanos, mis favoritos. Son también muy variados, cada facción con su agenda particular que va interfiriendo en las del resto de bandos. Un mortal juego del gato y el ratón que se va jugando a lo ancho del globo, especialmente entre Sumatra y otras islas remotas y perdidas de los lejanos mares del sur.
 
La simbiosis entre los dos principales protagonistas, ambos agentes del Club Diógenes, es fantástica. La relación entre los dos va cambiando a lo largo de la historia. A pesar de que sus caracteres no pueden ser más opuestos (o quizás precisamente por eso), hay una química entre ellos que consigue que la historia fluya y sobre todo, que sea creíble. Estos dos héroes son el marino Charlie Marlow que da nombre a la mitad de la novela y un excéntrico explorador noruego que nos recuerda (pero mucho, mucho) a cierto detective de Baker Street. Pero está claro que no puede ser él porque todos sabemos que Sherlock Holmes murió en un accidente en las cataratas de Reichenbach luchando contra Moriarty. ¿Verdad que sí?
 
 
Se nota y se respira que el autor conoce a los personajes a las mil maravillas y no solo eso, también se nota que le gustan y que los admira.
 
En resumidas cuentas, esto es lo que quería decir. Espero haber sabido transmitir lo mucho que he disfrutado con la lectura de esta novela en la que no falta la aventura ni el toque pulp en dosis extra grandes.
 
Muchas gracias Alberto, por estos buenos ratos que nos has dado con este libro...y los que quedan.

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